franquicia Irotama

El hotel Irotama de Santa Marta tiene nuevo operador. Se trata de Karisma Hotels & Resorts, con la que además comenzará su internacionalización en el mes de noviembre. Además, los planes de expansión que la cadena mexicana contempla para el complejo pasan por la apertura de nuevas franquicias en todo el país.

Por tanto, Colombia es el foco en el que Karisma va a centrar la expansión mediante franquicias de Irotama en los próximos 3-4 años. Y una de las opciones que ya están estudiando es una futura ubicación en Villa de Leyva.

En la actualidad, la cadena mexicana Karisma se encarga de operar más de una treintena de propiedades de lujo en el Caribe y en países como Croacia o Serbia y Montenegro. Ahora, con la inclusión de la franquicia Irotama a su cartera, consolida su posición en Colombia.

Abrir nuevas franquicias Irotama en el país supone una primera gran apuesta de Karisma para desarrollar su negocio hostelero en la región. Tanto en Colombia como en Latinoamérica. De hecho, la compañía va a ampliar su cobertura a otros países del continente, como Argentina, Brasil, Chile y Perú. Todo gracias a sus centros de operaciones en Bogotá, desde los que su equipo comercial manejará a todos los representantes comerciales del mercado latinoamericano.

Recientes inversiones del hotel Irotama

Para el primer semestre de 2019 se prevé que esté terminada la nueva torre del hotel Irotama. Una nueva construcción en la que el complejo ha invertido en torno a $US20 millones. Además, con la entrada de Karisma como operador, se gastarán US$4 millones en su área de restaurantes y spa. En conjunto, las nuevas mejoras del hotel podrán generar cerca de 300 nuevos empleos en Santa Marta.

Acerca de Karisma Hotels & Resorts

La cadena mexicana Karisma Hotels & Resorts cuenta con hoteles tipo boutique en las ciudades de San Andrés y Villa de Leyva. Además, opera tres hoteles Allure en Cartagena. Concretamente, Chocolat, Bon Bon y Canela.

Entre sus hitos, Karisma destaca por contribuir a la sostenibilidad y al medio ambiente. De hecho, fue una de las primeras compañías en prohibir el uso de pitillos en sus instalaciones. En 2017, esta cadena registró unas ventas por valor de US$400 millones, de los que US$8 millones se facturaron solo en Colombia.